WYSIWYG Web Builder
Copyright © 020 BITINFO Informática
Rev- 165.12b 01/01/2020
Información Legal
Juan de la Cierva y
Codorniú
Ingeniero  e Inventor aeronáutico  1.895/1.936
      Juan de la Cierva nació en Murcia en 1895. Hijo de un político y nieto de un ingeniero, a de la Cierva siempre le interesó volar. Cuenta su hija Ana María de la Cierva, que ya de joven lanzaba en el parque del Retiro de Madrid aparatos que él mismo construía y que irremediablemente se estrellaban contra el suelo. “Su vida y su meta eran crear un vuelo lo más seguro posible”, empezó a intentarlo bien pronto. De adolescente, fundó con dos amigos una sociedad que bautizó como B.C.D. (las iniciales de sus apellidos), y a los 16 años construyó e hizo volar en el aeródromo de Cuatro Vientos, en Madrid, un biplano con un motor de 50CV, apodado el Cangrejo. Unos años después, su segundo modelo, esta vez un monoplano, sufrió también sus pruebas: el aparato nunca logró volar con la eficacia del anterior.
En 1919 terminó la carrera de Ingeniero de Caminos (por entonces, no había una formación específica para ingenieros aeronáuticos), y presentó como proyecto de fin de estudios un nuevo biplano con tres motores y hélices motoras. En las pruebas, el piloto Julio Ríos sufrió un accidente sin que sufriera daños, pero sí destrozó el aparato y dejó en la mente de De la Cierva una gran impresión.

Palas giratorias en vez de alas

      Empezó entonces a pensar en cómo podría crear un sistema de vuelo que no viese comprometida la seguridad cuando disminuyese la velocidad, ya que era en los momentos previos al aterrizaje, al ir los aparatos más despacio, cuando se producían la mayoría de las caídas. El resultado fue su primera aproximación al autogiro, una nave con una hélice frontal y en la que las alas fueron reemplazadas por palas giratorias que seguían en movimiento aunque la velocidad disminuyese.

      Lo patentó en 1920 y realizó varias modificaciones hasta que el cuarto modelo, que llamó C-4, consiguió sobrevolar el aeródromo de Getafe el 17 de enero de 1923. Ese mismo mes llevó a cabo otra prueba con éxito en Cuatro Vientos: despegó en una breve carrera, voló a unos 100 kilómetros por hora y también a velocidades muy lentas y volvió a aterrizar en vertical. El año siguiente, el ejército comenzó a producir autogiros (modelo C-6), y su presencia en la IX Exposición Aerodinámica de París despertó el interés de gobiernos extranjeros por sus diseños.

      Los primeros ensayos del modelo C.4, construido en 1922 conforme a los nuevos principios, fueron infructuosos. Para su definitiva resolución, la Cierva realizó una completa serie de ensayos en el túnel de viento de circuito cerrado del aeródromo de Cuatro Vientos (obra de Emilio Herrera), por aquel entonces el mejor de Europa. El nuevo aparato corregido se probó exitosamente en enero de 1923 en el aeródromo de Getafe pilotado por el teniente Alejandro Gómez Spencer. Aunque dicho vuelo consistió únicamente en un «salto» de 183 m, demostró la validez del concepto. A finales del mes, el C.4 recorrió en cuatro minutos un circuito cerrado de 4 km en el aeródromo de Cuatro Vientos, a una altura de unos 30 m. La planta motriz del C.4 era un motor Le Rhône 9Ja de 110 CV. En julio de 1923 se utilizó el mismo motor en el C.5, que voló en Getafe. A partir de ese momento, La Cierva, que había financiado a sus expensas sus experimentos anteriores, contó para sus trabajos con una subvención del gobierno español.

       En 1926, con el apoyo financiero de James George Weir, industrial y aviador escocés, creó en el Reino Unido la sociedad Cierva Autogiro Company para el desarrollo del autogiro, produciendo varios modelos en ese país.

       El 18 de Septiembre de 1.928 fué un gran día para de la Cierva. esa tarde contaba el preódico ABC que su aparato aparecía por el horizonte en el aeródromo de Le Bourget, en París, donde un montón de periodistas y fotógrafos esperaban para inmortalizar el momento en que su autogiro aterrizase, tras cruzar por primera vez el Canal de la Mancha. "El autogiro dio una gran vuelta por encima del aeródromo, pasando a gran velocidad. Después subió un poco y, a 150 metros de altura, paró el motor. Entonces, el aparato comenzó a descender verticalmente, deteniéndose unos momentos en el descenso para reemprenderlo instantes después". Y suavemente, sin ningún incidente, el autogiro se "posó en tierra", recogía el cronista de la época que le comentó: Durante años, no he hecho otra cosa que trabajar en él para convertir en algo práctico el aparato en que comencé mis experimentos en 1.920.

      Los meses previos al golpe militar, Juan de la Cierva se encontraba en Inglaterra. Desde allí, a principios de julio de 1936, asesoró a los golpistas en el alquiler de un avión, el 'Dragon Rapide', que habría de llevar a Franco desde Canarias hasta Tetuán para tomar el control de las tropas del norte de África, un vuelo que los cronistas del franquismo denominarían como "histórico".

      Falleció el 9 de diciembre de 1936 con cuarenta y un años de edad, al estrellarse en el despegue, en el aeropuerto de Croydon, el Douglas DC-2 de KLM en vuelo regular de Londres a Ámsterdam en el que viajaba como pasajero .
Autogiro Pitcairn PCA-2, construido en los Estados Unidos bajo licencia de Juan de la Cierva
Juan de la Cierva y su autogiro en
La Albericia (Cantabria)
Sello conmemorativo de Autogiro
Planos de diseño del  Autogiro
Juan de la Cierva y su Autogiro
Posando delante de su invento
Subido a su Autogiro